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Futuros Escritores: Clover y Alas Negras

martes, 27 de enero de 2015

¡Hola chicos! ¿Cómo están? Espero que muy bien. Yo vengo emocionada, porque como ya debéis saber, ésta es mi sección favorita del blog. 


Futuros escritores es nuestra sección en la que publicamos escritos, tanto de nosotras mismas, como de ustedes si así lo desean. El fin de este proyecto es fomentar el arte que sabemos que es la escritura. Además podrán opinar lo que piensen sobre los escritos publicados, siempre manteniendo el respeto, claro. 


Clover y Alas Negras


Clover, seudónimo con el que se conoce actual y únicamente a la autora de estos relatos, dueña y escritora del blog El Cuaderno de Clover. Clover es una joven española, que se considera apasionada del género romántico y gusta mucho de escribir sobre él. Actualmente reside en Barcelona, España. 


Alas Negras es un relato del genero de Fantasía Romántica. Actualmente consta de 5 capitulos o partes. Su extensión es indefinida por el momento. 



Alas Negras
I
«Agatha se encontraba durmiendo como podía en su cama, era una noche calurosa y bochornosa de agosto así que notaba como las húmedas sábanas se le pegaban irremediablemente al cuerpo. Ella luchaba para evitar todo el asfixiante ambiente sin poder conciliar el sueño. Como ya no podía aguantarlo más, se levantó abatida de su húmeda cama en busca de consuelo. Salió de su cama descalza y el frío de los azulejos del suelo supuso un bálsamo para sus pies que se encontraban ardiendo. Se dirigió a la cocina a por un vaso frío de agua y ni el frío casi helado de ese líquido logró apaciguarla un poco. Después se dirigió al comedor, levantó la persiana con cuidado y salió a su pequeño balcón. Aunque la temperatura tampoco era fresca, notó cierta brisa que logró reconfortarla un poco, se sentía tan incómoda con esa temperatura. Llevaba un par de días resultándole insoportable. Desde su balcón observó las luces de la ciudad, miles de pequeñas lucecitas desparramadas a lo largo de quilómetros y a ella llegó el ruido de coches y alguna sirena lejana. Esa era la magia de las grandes ciudades, siempre alguien despierto, siempre alguna lucecita en movimiento.
Agatha contempló el cielo con toda esa luz artificial, incapaz de alcanzar ver las estrellas, sólo un pálido y extenso manto negro de tonos púrpuras. Aquello le recordó tiempos pasados muy anteriores a ella, había visto ese cielo hacía mucho tiempo atrás, a través de otros ojos. Se acercó a la barandilla palpando el frío metal que ahora se encontraba algo húmedo, se agarró con fuerza a ella notando que le costaba respirar y se lamentó, a ese paso moriría ahogada esa misma noche.